MASCARITAS
Oruro, Bolivia, carnaval, 2003.

La máscara devuelve al cuerpo el universo de lo indiferenciado, de lo anónimo. Desde un punto de vista ritual la máscara es la manifestación de lo divino en sus aspectos irreales. Lo único que deja al descubierto es la desnudez del ojo húmedo y animal que mira desde adentro.

(Mauricio Molina. Revista Luna Córnea # 4)