El
infierno vivido y habitado hace legítimo y deseable un mundo
donde se trate
de
evitar el retorno de aquello que, de cerca o de lejos, pueda parecérsele.
Michel Onfray
Con
el nombre de "Operativo Independencia", en 1975 se lanzaba
en Tucumán, la más pequeña provincia Argentina,
una feroz represión organizada contra las organizaciones populares
con la excusa de combatir a la guerrilla.
Con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, la violencia estatal
se perfecciona y extiende su brazo a todo opositor que osara levantar
la voz.
Esta metodología, que luego se generalizara en todo el país,
dejó en la provincia un saldo cientos de desaparecidos, asesinados,
presos, torturados y exiliados.
Dos décadas después, el mismo militar que dirigió
aquellas tropelías, el general Antonio Domingo Bussi, es elegido
gobernador en elecciones democráticas pese a las acusaciones
de genocidio, torturas y robo de bebés. En ese momento decidí
comenzar con este trabajo retratando a los hijos de aquellas víctimas.